Bufo calamita
Los conocedores de Jacktown saben que, pese a su árida apariencia, en esta región del sureste madrileño se acumulan los humedales. Aunque prácticamente todas las lagunas deben su naturaleza a la intervención del hombre (graveras junto al Jarama y al Manzanares, sobre todo), lo cierto es que en estas zonas anegadas encuentran refugio, sustento y condiciones para la perpetuación un buen número de especies animales, desde mamíferos y aves hasta insectos y arácnidos, pasando por los batracios.
Rodeadas por edificios, viales y obras en marcha, al menos tres de estos humedales están a punto de desaparecer, y con ellos, varios centenares (puede que miles) de sapos y ranas. Y todo a mayor gloria de los servicios públicos, digo, del casi-metro que nos conecta con Puerta de Arganda, estación que como su propio nombre indica ocupa suelo del distrito de Vicálvaro.
Ayer mismo, acompañado y bien asesorado por mi amiga UG, cometí la ilegalidad de acceder a la zona vedada, por ver de cerca las charcas y comprobar que, efectivamente, las colonias de sapos y ranas son ahí numerosas y, a la caída de la tarde, estridentes. Como también lo es la población de conejos.
Yo de sapos y ranas conozco lo básico y, desde ayer, creo que incluso menos que lo básico porque según me comento UG, la división de sapos y ranas en función de la forma de la pupila no siempre es cierta, y hay sapos que lo mismo miran en horizontal que en vertical. Así que a UG le debo tanto la foto como la identificación del protagonista de la instantánea, un sapo corredor (Bufo calamita) que posa todo digno sobre la palma de mi mano.
Si nada lo remedia, y cuando digo nada me refiero concretamente a las autoridades medioambientales de Jacktown, este simpático proyecto de príncipe y todos sus hermanos, hermanas, primos y demás familia serán enterrados vivos en los próximos días. ¡Y eso que somos de constitución monárquica!
Si la situación cambia, será un placer contarlo en esta bitácora; y si el destino y las obras del metro imponen su ley, también lo contaré aquí.







Comentarios